6.8.11

Caminata Final



Aquella perfecta escena era real, lo podía probar.
Ambos bajo el cielo, sentados contando recuerdos
Alegría infinita era lo que nos recorría
pero no podíamos seguirnos mintiendo el uno al otro.
La verdad estaba latente, y se hacía presente.
Corazones distanciados por mentiras, no distancias, fulminaban las miradas.
Vacilamos pero no continuamos.
Tomo la iniciativa.
Se paro y se marcho, no lo dudo solo avanzo.
Corría una a una las verdades como gotas,
cristalinas a través de mis mejillas,
una de ellas un
te amo
el cual nunca pronunciamos...